Lo primero que me llamó la atención del Gran Hotel Inglés, fue el mobiliario en la entrada, es como si entrara en otra época y aquellos sillones me  llamaran para sentarme y tomarme una gran taza de té.

Inmediatamente fui recibida por personal de hotel con una amplia sonrisa que me hizo sentir muy bien acogida, que es otro de los puntos fuertes, el personal es ENCANTADOR.

Clemen Rico y Javier Polo General Manager Gran Hotel Inglés

Quería conocer todos los recovecos que tuviese el hotel porque hasta los cuartos de baño me seguían evocando a otras épocas.

Me veía como si al salir de allí me fuese a encontrar con señoras de vestidos largos y sombreros enormes y caballeros acicalándose los bigotes mientras deleitaban un té con pastas o fumaban un puro.

Restaurante Lobo 8

Al pasar por su restaurante Lobo 8, no me extraña que se llame Lobo, que no sólo es por la historia que tiene detrás, sino que porque su Chef Willy Moya, ha conseguido que te vuelvas voraz y por qué no decirlo devorador de sus platos.

Con su exquisita tarta de manzana hasta diría que me volví glotona.

He tenido la suerte de poder ver las habitaciones y la Suite y sabéis que os digo…. Me quedé prendada del gran gusto con el que están decoradas, de esas bañeras con patas… ¡oh Diossss, eso es lo mejor de todo! Sólo me apetecía meterme en esa bañera y disfrutar de la comodidad de esa habitación…

Otra de las delicias es su ubicación, ya que estás en pleno centro de Madrid, pero sin la vorágine de ruidos, circulación, etc. y que si quieres darte un paseo tienes todo a mano e incluso ellos mismos te preparan rutas.

Vamos qué, aunque viva en Madrid, creo que un finde de estos me voy a regalar disfrutar del hotel a “tutiplén”.

GRAN HOTEL INGLÉS

Calle de Echegaray, 8

28014 – Madrid

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