Pese a la lluvia que estaba cayendo y al famoso debate político que estaba previsto para esa misma noche, conseguimos llegar y reunirnos para el Encuentro, que además contaba con incorporaciones nuevas y por lo tanto había bastantes expectativas.

Las instalaciones estaban magníficamente preparadas para el recibimiento y gracias a Mario, todo estaba perfecto, comenzando con un menú a cada cual más rico.

Recomiendo probar el Rodaballo y el postre, una espectacular tarta de mouse de queso, que muy a mi pesar no puedo enseñaros ninguna foto porque por primera vez me dejé llevar por el paladar y se me olvidó fotografiar estas dos delicias.

Si sacamos en conclusión que las personas que estaban sentadas a esa mesa, eran personas que habían adquirido lo mejor de sus padres y gracias a ellos estaban en Sutileza, porque habían heredado los mejores valores que se pueden tener como personas.

Nunca sabemos realmente como somos hasta que nos ocurre un hecho inesperado y normalmente bastante complicado, pero también aprendemos que esos momentos nos refuerzan.

Y como siempre fue una noche muy especial y de muchas, muchas, muchas risas, que siempre vienen muy bien, consiguiendo tener un ambiente lleno de luz y alegría, aunque afuera lloviese e hiciese frío.

Gracias a todos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Más info

aceptar